“Aberrante�
El alegato cansino —cuasi un estribillo— en el sentido de que el sistema de competencia vigente en el futbol mexicano es “aberranteâ€?, cada vez tiene menos defensores…
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Aunque es evidente que genera frustración en algunos frentes y se sigue indigestando a algunos analistas el hecho de que equipos como Jaguares, que fue animador de la danza, y realizó, por donde se le mire, una excelente campaña, se vea desplazado de la lucha por el tÃtulo desde las primeras escaramuzas de la “liguillaâ€?, el simple hecho de que fuera el Guadalajara —el equipo más popular de México—, a despecho de la sangrÃa que sufrió su plantel por cuenta de la Selección Nacional, el encargado de hacer la chica y de arrebatarle la condición de protagonista de la “fiesta grandeâ€?, aporta el consuelo de que, como dice el refrán, “se vaya lo comido por lo servidoâ€?.
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Otro tanto puede decirse de otro de los imponderables que en esta “liguillaâ€? se han consumado…
Por principio de cuentas, cualquiera dirÃa que es una agresión —digna de tarjeta roja— contra la lógica el que el San Luis, que se salió de la tumba del descenso a la Primera División A en los últimos cinco minutos de la temporada regular, clasifique, como uno de los ocho mejores equipos del circuito, para el verdadero campeonato: algo que ni el América ni los Tigres, por ejemplo, con toda su prosapia, todos sus tÃtulos, todas sus figuras y todos sus millones, pudieron hacer.
Por si fuera poco, ese “muerto insepultoâ€? se pone a tumbar moños: empieza, a manera de botana, con el Atlante —que tampoco parecÃa tener mayores merecimientos para estar entre los escogidos—… y continúa con el Toluca que fungÃa, bien que mal, como campeón defensor.
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Los finalistas, ahora, son el lÃder de la tabla general en la campaña regular, luego de rescatar el boleto de la manera más dramática que se recuerde desde que se inventaron los grupos, las “liguillasâ€? y los torneos cortos, y el “equipo Cenicientaâ€?…
Los devotos que aún quedan a sistemas más ortodoxos, más tradicionales, más respetuosos de la lógica a ultranza, podrán alegar lo que quieran. Pero pregúntenselo a los aficionados que han vibrado y han pasado del infierno a la gloria o de la gloria al infierno con los desenlaces de algunas de las batallas de esta “liguilla�, y después hablamos.
Por: Jaime GarcÃa ElÃas
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