A propósito…
De antologÃa
El de ayer, en ParÃs, con el tÃtulo de la Liga de Campeones de por medio, fue uno de los partidos del año. El otro, obvia decirlo, será la Final de la Copa del Mundo…
La victoria del Barcelona hizo inmensamente felices a los “culésâ€?: varias veces habÃan acariciado la “orejonaâ€?, como familiarmente llaman a la “Championsâ€?… y otras tantas les habÃa sido esquiva. Esta vez redondearon una campaña perfecta: el tÃtulo —es más: el bicampeonato— en la Liga, a despecho de las figuras, los millones y los afanes del Real Madrid, de confirmar en la cancha sus añejos diplomas como “el mejor club del mundoâ€?. La redondearon, además, con el “plusâ€? de las mejores conquistas deportivas: remontando, en los últimos 15 minutos de un partido modélico, de antologÃa, un marcador adverso.
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Fue el de ayer, en efecto, un partido como para seducir, en beneficio del futbol, incluso a sus sistemáticos detractores… Quienes reprochan al futbol, por ejemplo, la aparente parquedad o avaricia de sus marcadores —ni punto de comparación con los del beisbol, los del futbol americano y no se diga los del basquetbol—, habrán aprendido ayer que los continuos movimientos en la registradora no necesariamente corresponden a la riqueza del espectáculo, y que es perfectamente posible que un 2-1 como el de ayer, deje más tesoros en la memoria que muchos 101-98 que se registran en las duelas.
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El triunfo del Barcelona, por lo demás, llevó felicidad a confines muy distantes de Barcelona. Es lo que decÃa, la vÃspera del partido contra el Arsenal, Rolandinho (“el eslabón que une a Garrincha y Pelé con los sucesivos genios que ha dado Brasilâ€?, según escribió en “El PaÃsâ€? Santiago Segurola): “No creo que los equipos sean ya ingleses, españoles o franceses. Los equipos los hacen los jugadores, y el Arsenal —a semejanza del Barcelona— los tiene brasileños, marfileños, franceses, españoles…â€?.
Joan Manuel Serrat puede volver de ParÃs a Barcelona, con una carga de felicidad en las maletas que debe durarle el resto de la vida: hizo realidad el buen deseo de “Aquest any, sÃâ€? (este año, sÃ) que acompaña a los catalanes en cada vuelta de los almanaques. Ya podrá decirles a sus nietos lo que escribió, con tono profético, apenas el martes: “Yo estuve ahà aquella noche…â€?.
(Claro: lo mismo que podrá contarles Rafael Márquez a los suyos).



Me gustarÃa aprovechar este artÃculo sobre el Barça para invitarte a visitar una Tira cómica sobre violencia y polÃtica: Barcelona Campeón de Europa:
El Barça es lo mejor y es lo único de mi vacÃa existencia
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