Futbolmaniaco: Tiempos Modernos.
El fútbol ha cambiado y esto no es exclusivo de ahorita, de este mundial que ya acabó, no es el mismo del cual yo me hice fanático, del cual se forjan los sueños de millones de personas en el mundo…
Recuerdo que cuando era niño, el fútbol era un gran espectáculo, el más grande de todos, lo que importaba era que el equipo anotara un gol, las fintas, la chilena, el escorpión, la bicicleta, la rabona, la palomita, la tijera, el tiro libre directo, las triangulaciones, los pases filtrados, los disparos con efecto… las figuras en la cancha.
Hoy el fútbol competitivo va hacia otra dirección, más física, más de garra y de lucha, pero de menor espectáculo, nuca creí que el “Catenaccio” me gustara verlo, sobretodo en un equipo como el de Italia, porque me gustó la forma en que jugó y ganó la copa del mundo; caso contrario el de Francia, que se adueñó del mismo parado de los Italianos, con lo que, en un equipo donde los virtuosos son sólo dos y los demás son gente como Patrick Viera, Abidal, Gallas, Makelele, Sagnol, Thuram, y lo demás haciendo presión para recuperar el balón, era un equipo cuyo valor esencial era el defenderse en lugar de proponer un partido.
Creo que lo vimos todos en esa Eurocopa pasada: Grecia, un equipo sin grandes individualidades, pero férreos en la marcación, aprovechando las jugadas de táctica fija, consiguieron hacerse por primera vez de un título en su historia. Creo que la obsesión de los quipos actuales por NO PERDER ha orillado a los técnicos a mirar al candado italiano como una forma de que, con pocos recursos e imaginación táctica, poder estar en los primeros planos del fútbol mundial.
Pero es raro, yo no ví al catenaccio como antes en esta copa del mundo, Italia era un equipo que tenía muchos recursos para atacar y mostraba esbozos de juego ofensivo que envidiarían muchas potencias europeas… gente como Gilardino, Jaquinta, Zambrotta, Inzaghi, Pirlo, Grosso, Del Piero y hasta el mismísimo Toni que reflejó su talento hasta mucho después, hicieron de la escuadra “Azzurri” un equipo que se disfrutaba en cada partido.
Eso sí, lo que no podemos negarle a ninguno de los dos equipos es el aspecto físico, algo del cambio en el fútbol, en el spot que tenía sobre qué le falta a México para dar el siguiente paso (que se fue con el viento cuando se chingó mi compu) era una cultura física, además de la resistencia necesaria para jugar en gran nivel por más de 90 minutos, y creo que lo mental ya no es lo que se debe de trabajar, sobretodo en este nuevo orden fútbolero mundial, donde lo físico marca diferencias (ya no tanto el talento) en los momentos de trascendencia en el fútbol.
A veces pienso que los sistemas defensivos son la negación del fútbol, que el fútbol, aparte de ser un juego, de ser estratégico, de ser un ejercicio aeróbico… ES UN ESPECTÁCULO, y creo más profundamente que el espectáculo no es sobre ganar, tampoco esa frase looser que dice que es competir o ver competir, sino de ver cosas que nos hagan soñar, que nos hagan queres ser afectos hacia el juego. Creo que sería un futuro desolador ver un espectáculo en el que el “joga bonito” sólo sea una campaña publicitaria destinada a ser reemplazada, como se hace con todas.
Ojalá vuelva ese fútbol que me hizo ser un adicto a este deporte…



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