A propósito
El año pasado, México —su futbol— llegó más alto que nunca, hasta el punto de tocar la gloria con las manos: fue cuando la Selección Sub-17 ganó, en Perú, el campeonato mundial de su categoría… Este fin de semana, la Selección Sub-21, heredera directa de aquélla, sufrió un doloroso descalabro: fue eliminada de la competencia correspondiente a los XX Juegos Centroamericanos que se celebran en Cartagena de Indias, cuando disputaba con Honduras el pase a la fase de semifinales del certamen.
El 3-1 de la derrota de los tricolores resulta, por una parte, doloroso; por la otra, puede ser aleccionador.
Duele el descalabro porque se supone que México, en este deporte, puede darse el lujo de ver por encima del hombro a los rivales de la zona… aunque esa teórica superioridad también lo compromete a esforzarse al máximo en cada partido, como corresponde a quien se convierte en el enemigo a vencer, y a ver con más respeto a los adversarios. Duele porque el tropiezo frena la carrera de Chucho Ramírez, a quien ya se veía como candidato a hacerse cargo, en el mediano o largo plazo, de la Selección mayor. Duele porque Honduras ratificó su condición de “coco frecuente” de las selecciones mexicanas…
El resultado, por otra parte, sin demérito de la conquista del año pasado en Perú, demuestra que había dos jugadores en aquella Selección Sub-17 que hacían la diferencia: Geovanni dos Santos y Carlos Vela. Con ellos, la solvencia colectiva del “Tri” era sobresaliente; sin ellos, ahora que se han enrolado en los equipos españoles que ven en ellos sendas promesas, y sin reemplazantes de similar estatura futbolística, la escuadra mexicana está, a lo sumo, a la altura de Colombia, Jamaica, Venezuela, Panamá, Costa Rica, El Salvador y Honduras: los otros países que llegaron a cuartos de final.
Sigue siendo digno de celebrarse, en esas condiciones, independientemente de lo que suceda en los duelos que el Guadalajara disputará ante el Sao Paulo —al que ya venció dos veces, por idénticos marcadores de 2-1, en la fase de grupos— por el pase a la Final de la Copa Libertadores, que las “Chivas” hayan “asegundado” en la hombrada de llegar, por segunda vez consecutiva, al selecto grupo de los cuatro mejores equipos del Continente, avalada esa membresía por el más objetivo e imparcial de los parámetros: los resultados conseguidos en la cancha.
Por: Jaime García Elías



pide Chucho Ramirez que se le de tiempo y creo q ahi tiene razon, no puede tomar un grupo de jovenes y hacerlos rendir de la noche a la mañana, con la sub-17 tuvo mucho tiempo para trabajar y lo hizo bien
Pos por eso!!!! tenia 2 meses minimo para trabajar!!!! y no iba ajugar contra potencias!! es lo PEOR