Por: Gerson Obrajero
Sin duda será el mejor jugador mexicano de todos los tiempos, habrá siendo bicampeón en el fútbol mexicano, podrá haber ganado 5 títulos de goleo en España (antes de que fuera la liga de las estrellas) pero eso no quiere decir que a su cargo, la selección mexicana haya cambiado una mentalidad histórica.
Hugo Sánchez como jugador no tuvo igual y al mismo tiempo falló en momentos importantes, impotente en partidos definitivos, falló penales, desapareció ante rivales definitivos, no fue un líder (creo que Aguirre fue capitán en el 86 y García Aspe en el 94, no él), tampoco fue disciplinado antes sus técnicos (Mejía Barón y Benhaker lo pueden sustentar), no es un Mesías, es simplemente un mexicano más, con la misma mentalidad de todos.
México, hoy, contra el mejor del torneo salió medroso y poco a poco fue ganando confianza hasta que Guardado puso una en el poste. De repente un pequeño descuido y cambia todo, pero de veras todo, en una historia que se repite cada vez y que parece no tener final.
Los mexicanos desde ese momento anímicamente se fueron abajo y los argentinos aprovecharon y metieron otros dos goles más. Ellos no podían desaprovechar una oportunidad de tener a un rival a merced e hicieron lo propio.
Puede haber muchas explicaciones del por qué nunca se gana en este tipo de competencias, muchas que tiene que ver con lo que estúpidos como Javier Alarcón llaman “mentalidad”, otras mamadas como las derrotas históricas (ya merito-jugamos como nunca-el fantasma de los penaltis), la falta de contundencia, la falta de suerte…
En finí, hay que mirarnos a nosotros y no engañarnos, todavía nos falta mucho para ser grandes… MUCHO. No sólo son jugadores en Europa, no sólo son ganas de trascender en eventos internacionales, no sólo es saber que ganarle a grandes y perder con pequeños, ni siquiera es ser un GIGANTE de tu zona en la que juegas…
Simplemente es cuestión de HUEVOS, de NO TENER MIEDO, de NO CONFIARSE, de SER HUMILDES y de encaminar intereses particulares hacia un negocio que no sólo representa las esperanzas de un pueblo, sino que proyecta a un país a nivel internacional.
Mientras México como seleccionado nacional no tenga eso, seguirá teniendo a un Hugo Sánchez que seguirá pensando que ofrece “mentalidad” a un equipo que no será campeón ni en canicas, a pesar de la calidad de los jugadores que tenga a disposición.
Hoy México perdió ante Argentina… otra vez, dominó gran parte del partido otra vez, falló oportunidades de gol otra vez y se quedó en el camino.
Hugo Sánchez es mexicano y como a la selección le falta mucho por crecer.






