No sólo gente faltó en el Estadio Hidalgo “El Huracán”; sino delanteros, en un partido en donde la mayoría de los goles fueron hecho por un defensa central.
Los goles de Domínguez contra el Pachuca esta tarde notan no sólo la ausencia de Miguel Sabah; sino el mal momento del histórico Jared Borguetti, el personalismo inútil de Richard Núñez o el hastío de César Delgado. No digamos de la delantera del Pachuca que se ha vuelto inexistente.
Los tuzos sin duda merecían más fortuna a la hora de la definición. Al menos tuvieron tres oportunidades claras de gol que tanto su incapacidad, como la defensiva celeste, no lograron que se capitalizaran en el marcador. La situación obligaba al cuadro de Hidalgo pero la fortuna no les sonrió esta vez: sin público, sin delanteros, sin tino frente al arco.
Ni Luís Gabriel Rey, ni Cacho (el más constante de los delanteros tuzos) y ya no digamos del Rafa Márquez Lugo, que anota cada año bisiesto, pondrán en problemas al conjunto mexicano en el Mundial de Clubes. Ojalá que esta situación cambie y puedan comprar mejores delanteros para el próximo torneo.
Cruz Azul, por su parte y a falta de delanteros, pudo capitalizar las pocas oportunidades que tuvo. Su juego fue moderado, sobretodo por la situación del gol antes del minuto 30, que hizo que sobrellevara el juego (bueno, al menos es un buen pretexto para jugar mal), más cuando el “Cata” Domínguez vuelve a aprovechar la pelota parada y las deficiencias del cuadro de Pachuca.
Los años y las lesiones han afectado a Jared Borguetti, cuya carrera se ha ido en picada desde su paso por la Premiere League, sus lesiones y su falta de definición al momento de jugar. Ahora se le presenta la oportunidad al lesionarse el titular Sabah, el mejor delantero mexicano del torneo (que debería ser considerado para la selección), y ante ese vacío hace falta más que el entusiasmo que muestra cada que va por un balón. Esperemos que recupere algo de su fútbol antes de que se le acabe el tiempo como jugador profesional.
El siguiente partido es en el Estadio Azul. Aunque parece que la liguilla ya está definida, creo que todavía faltan emociones por vivirse, ya que, conociendo el espíritu del equipo de Pachuca, intentarán revertir el marcador aprovechando las deficiencias del la defensiva del Cruz Azul; pero si sigue habiendo ausencia de delanteros en los dos equipos, su destino será invariablemente corto.






