Que cosas, Lavolpe y la Seleccion fueron noticia en las ultimas horas, pero ya no juntos, como hace unos años, ahora dan la nota por separado.
Y es que, el nivel mostrado por la seleccion hace incluso, un poquito, aunque sea tantito, que extrañemos aquellos dias en los que la seleccion jugaba, a algo, ni estamos seguros a que, pero se notaba que los jugadores tenian una idea en mente, algo que el etrenador les pedia.
Ahora se ve como perdida, carente de actitud y ni se diga de futbol. Ahora mas que nunca se duda, se especula; cuando la verdad es que perder con Estados Unidos, hoy, hoy, es lo de menos, el futbol mexicano en general se encuentra en un bache; la liga es mediocre, la seleccion no puede ser de otra manera, los pocos, muy pocos jugadores mexicanos en Europa no pasan por un buen momento y para acabar de arruinar la cosa el tema de los naturalizados nos tiene a todos alterados de una u otra manera, el verdadero asunto es ¿como salir de ese mentado bache? mas que como evitar una derrota contra Estados Unidos.
Y luego me entero que Lavolpe llega al Atlas, si.
Lavolpe regreso siendo Lavolpe, y el atlas toma una apuesta muy riesgosa, porque puede que Lavolpe sea el Lavolpe de los ultimos dos o tres años, el que va de fracaso en fracaso, peleado con todos en todos lados y con torneos enteros para olvido; o puede pasar todo lo contrario, puesto que llega a un club adecuado a sus caracteristicas de trabajo, un club que historicamente trabaja con los jovenes y gusta de jugar bien, buscando el resultado y el buen juego.
Digo, a quien no le gustaria vovler a ver a un Atlas como el del 99, aquel que dirigia obviamente Lavolpe y que es recordado por muchos como uno de los equipos que mejor jugaba al futbol en la historia reciente del futbol mexicano, seguro a los aficionados atlistas les encantaria. Del cual, ademas de todo salieron jugadores como Rafa Marquez, Juan Pablo Rodriguez, Daniel Osorno y un respetable etcetera.
Que tal si la seleccion jugara algun dia como aquel Atlas del 99, que tal si.
Solo recuerden que las piedras rodando se encuentran.
O puede ser que la derrota de ayer me haga decir alucines.





